Hay momentos en los que un grupo necesita más que palabras: necesita ritmo, movimiento y una chispa que active la alegría compartida. «Hay que subir al tren» es precisamente eso: una propuesta musical llena de color y energía que invita a niños y adultos a dejarse llevar por la fantasía y el amor colectivo.
Con frases juguetonas y una melodía contagiosa, este canto recreativo transforma cualquier espacio en un viaje imaginario donde cada «chu chu» se convierte en una oportunidad para conectar. No es solo un juego, es una herramienta poderosa para derretir barreras, liberar tensiones y crear momentos que quedan en la memoria del corazón.
Más que diversión: propósito y conexión
Este canto va más allá del entretenimiento. Fomenta la expresión corporal, despierta la imaginación y fortalece el sentido de pertenencia en el grupo. Es ideal para programadores de campamentos, líderes juveniles, maestros y familias que buscan actividades que no solo diviertan, sino que también construyan vínculos saludables.
Cuando un grupo canta y se mueve al unísono, algo especial sucede: las diferencias se disuelven, las risas se multiplican y la comunidad se fortalece. «Hay que subir al tren» invita a celebrar la alegría de estar juntos, recordándonos que a veces lo más simple es lo más transformador.
No es solo un tren de juego, es un viaje hacia la conexión, la risa y el corazón abierto. Cada «chu chu» es una chispa de comunidad.
Durante la Cumbre de Lideres de las Asociaciones Nacionales de CCI America Latina, celebramos la riqueza de nuestros recursos en la materia de canciones recreativas, de los diferentes paises representadas. Dirigido por Werner Orellano (Guatemala)
¿Cuándo y cómo usarlo?
Este canto es perfecto para:
- Dinámicas de bienvenida al inicio de una actividad o campamento
- Momentos de transición entre actividades para reactivar la energía del grupo
- Celebraciones y cierres de jornada donde se busca cerrar con alegría
- Actividades intergeneracionales donde participan niños, jóvenes y adultos
Su simplicidad lo hace accesible para cualquier edad, y su ritmo invita naturalmente al movimiento y la participación activa.
La letra que nos invita a subir
Me subo al tren del amor
Me subo al tren de la fantasía
Me subo al tren del amor
Ah, yo me subo al tren de la fantasía
Uy, digo chu. Y digo chu
Y digo chu chu chu chu chu
Y digo chu. Y digo chu
Chu chu chu chu chuo chuo chuo chu chu chu chu chu abajo
Al tren del amor, al tren de la fantasía
Del amor, suba al tren de la fantasía
¿Listo para subirte al tren? Comparte este canto, úsalo en tu próxima actividad y deja que el ritmo contagie a todo tu grupo. La alegría colectiva comienza con un simple «chu chu».